La novena 2026

6 de may

Primer día de Novena

Primer día de Novena. Hoy rezamos especialmente por los miembros de la Hermandad. La Eucaristía ha sido presidida y predicada por D. Samuel Valero Martínez, Vicario parroquial de Santo Domingo y Santa María la Mayor de Alcalá la Real. Canto litúrgico: Coro parroquial del Salvador de Baeza. Fotografía: Francisco Salazar – Fotografía.

En su homilía, D. Samuel nos invita a reflexionar sobre cómo, en un tiempo lleno de prisas, ruido y redes sociales, solemos vivir “hacia afuera”. Nos anima a comenzar a mirar más hacia dentro, a cuidar nuestro camino con la Virgen y con el Señor, sin caer en las apariencias. La propuesta del Evangelio de hoy es clara: permanecer unidos a Dios.

Habla también de nuestra Madre, la Virgen de los Remedios, recordándonos que quiso quedarse en Ibros no para ser admirada, sino para enseñarnos un camino interior, un espacio donde Dios pueda habitar.

Nos invita a vivir con esperanza, sin miedo, a abrazar la cruz de Cristo y a pedirle con confianza, aceptando la forma en que Él nos concede lo que necesitamos. Permanecer en la fe implica mantenerse firmes incluso cuando llega el dolor. Ella, que conoce las necesidades de sus hijos, intercede para que esta Novena nos acerque más a Cristo a través de Ella. Que así sea.

7 de may

Segundo día de novena

Hoy rezamos por los colaboradores parroquiales y liturgia. Preside la Eucaristía D. Fernando Ruano Segado, Vicario parroquial de las parroquias de la Encarnación, San José Obrero y El Salvador de Bailén.

Nos acompaña en el canto litúrgico el coro: Aires Ibreños.

D. Fernando nos habla en su preciosa homilía de la mirada tierna y protectora de nuestra Madre y de cómo buscamos en Ella lo que su nombre indica, Remedios. Sabemos qué significa acudir a Ella. Sin embargo, el remedio que pedimos no es como una fórmula mágica, ese remedio siempre tiene un rostro y un nombre concreto: el de su hijo, Jesús.

Hace alusión al Evangelio donde, por la gracia del Señor, nos salvamos, a veces olvidando lo esencial, donde María es la llena de gracia, no la de la carga pesada. Ella nos recuerda que el Señor no hace distinción entre nosotros, que nos quiere por igual y que penetra en nuestros corazones con el mismo amor. Él nos regala su gracia para transformarnos porque nos ama. Mitiga el yugo de las culpas y ansiedades.

Jesús nos revela el corazón de la Fe: “Como el Padre me ha amado, así os amo yo. Permaneced en mi amor”. Permanecer, palabra profunda en un mundo donde el amor a veces es de usar y tirar. Dios nos dice: “permanecer”.

Y si miramos a María Santísima de los Remedios, Madre de Cristo, vemos cómo Ella, ejemplo para todos, permaneció fiel junto a su hijo desde la Anunciación hasta la Cruz. Al igual lo hizo con los apóstoles hasta Pentecostés. No es obediencia sino amor como hijos lo que nos pide el Señor. Y María nos dice que anclemos nuestro corazón al amor de Dios, permanecer fieles a Él.

Eso no significa ser personas tristes ni aburridas, al contrario, significa compartir la alegría de Jesús y la devoción a nuestra Madre. La alegría es un signo cristiano. Un corazón alegre necesita cantar y compartir.

Pidamos en este segundo día de novena a nuestra Madre tres gracias:
Que nos libre de los yugos inútiles.
Que nos enseñe a permanecer firmes en el amor de Dios y de los hermanos.
Que nos conceda la plenitud de la alegría para que podamos ser Esperanza para quien más lo necesita.

Termina la homilía con una bonita poesía a María Santísima de los Remedios, llena de devoción, fe y amor.

Que Ella nos cuide y proteja siempre y que nos permita tener con nosotros a D. Fernando por muchos años más junto a María de la mano del Señor.

📸 Fotografía: Francisco Salazar - Fotografía
@Hermandad Virgen Remedios Ibros

8 de may

Tercer día de novena

Preside la Eucaristía el Rvd. Sr. D. Miguel Ángel Solas León, párroco de La Guardia y Pegalajar, Capellán del Hospital Médico Quirúrgico de Jaén, Delegado Episcopal de peregrinaciones, turismo religioso y movilidad y Consiliario del Secretariado Diocesano de Kairos.

Nos acompaña en el canto litúrgico el Coro Parroquial Madre de la Caridad de Úbeda.

Don Miguel nos recuerda que un día como hoy, hace un año, los Cardenales eligieron al Papa León XIV. Hacemos una petición y lo ponemos a los pies de la Virgen para que Ella lo sostenga.

El Evangelio de hoy es un regalo de Dios para todos, sobre todo para aquellos que sabemos bien lo que supone vivir sabiendo que somos amigos de Dios. Él nos lo ha puesto muy fácil para ser amigos suyos: lo único que nos pide es que seamos capaces de amar. La grandiosidad y los frutos en la Iglesia se dan por el amor. El amor es algo vivo.

El amor de la Virgen es un amor sencillo, del día a día. Es un amor perpetuo que no se cansa; así es el amor de Dios y el de la Virgen María: no se cansa, se agranda.

El mayor regalo que nos dieron el Espíritu Santo y Jesucristo fue a su Madre para que en Ella podamos ver los frutos que puede dar el amor. Nadie ha sido capaz de amar como María. Ella tuvo una vida difícil, pero fue capaz de decir Sí a Dios. Sufrió la incomprensión de los suyos en un primer momento y después el sufrimiento de ver morir a su hijo Jesús en la Cruz.

A veces olvidamos ese factor humano que Dios nos ha querido mostrar con la Virgen María: su dificultad, su sufrimiento y todo lo que implicó decir sí a Dios. María supo decir sí y por eso ponemos a sus pies a todas las personas que sufren y padecen una enfermedad, para ayudar y demostrar que quienes los acompañan son una comunidad de amor.

Nos cuenta cómo su trabajo como Capellán en el Hospital de Jaén es algo duro y también gratificante, y es en esos momentos donde uno puede comprobar que el amor de Dios, aunque no se note, fructifica y mucho.

Cada uno de nosotros nos sentimos amados por la Virgen de los Remedios. Al mirar su imagen nos recuerda que Ella puede, por mediación de su Hijo, remediar todo dolor y sufrimiento. Por ello nosotros también estamos llamados a amar a nuestros hermanos y semejantes. Ese es el compromiso que debemos conseguir con Ella y con Dios. Amén.

Fotografía: María Remedios Rus

9 de may

Cuarto día de novena

Preside y predica la Eucaristía el Rvdo. Sr. D. Manuel Casado, natural de Porcuna.

Nos acompaña en el canto litúrgico la Coral Virgen de Linarejos de Linares.

Comienza D. Manuel su homilía haciendo un recuerdo a los días pasados en Fregenal de la Sierra junto a la Hermandad de la Virgen de los Remedios. Al venir a Ibros dice que se siente como en casa y también recuerda cuántas veces ha venido a ver a la Virgen de los Remedios, nuestra Madre, de la que ningún día nos olvidamos, visitándola en su templo, que es donde se hace presente Dios.

María es el templo sagrado, la morada santa que llevó en su vientre al Hijo de Dios. María es Palacio Real, es el Sagrario Vivo porque llevó en su vientre a Jesús. María es el punto de encuentro entre el amor de Dios y toda la humanidad.

Toda la vida de la Virgen María giró en torno a la vida de su hijo, Jesús. Aprendió Jesús mucho de su madre, María. Y Ella aprendió también de Jesús, sobre todo que la familia es importante, pero que no es lo primero. Ella escucha la palabra de su Hijo y la hace vida.

A Dios se va por Jesús, pero sin la ayuda de María el camino se hace más duro. Quien busca a Dios lo encuentra en Jesús; quien busca a Jesús lo encuentra en María. Que nosotros sepamos acoger a todos y presentarles a la Virgen, que la amen y la recemos todos los días. Nos recuerda la importancia de rezar el Rosario diariamente.

Porque en este cuarto día de novena Ella se presenta como mi amor seguro. “¡Qué sería de mí sin ti!”. Todo lo que Dios ha hecho en la Virgen María lo hace también con nosotros. Somos templos de Dios, ya que el Espíritu Santo habita en nosotros.

Celebramos que Cristo ha resucitado, estamos en tiempo de Pascua, el tiempo más bonito donde podemos celebrar la fiesta de nuestra Virgen. Recordamos en el Evangelio las palabras que Cristo pronunció junto a sus discípulos en la Última Cena:

“Si me amáis, guardaréis mis palabras, guardaréis mis mandamientos”.

Si así lo hacéis, mi Padre y yo habitaremos en vosotros. Jesús ha subido al cielo, pero ha enviado al Espíritu Santo, una presencia cercana y viva. Dios, que es puro amor, no se ha ido, sino que vive en nosotros. El Espíritu Santo es el más cercano que tenemos, según nos decía el Papa León XIII. Por eso tenemos que rezar todos los días para que el Espíritu Santo habite en nosotros.

Pedimos a la Virgen que sepamos imitarla, que Ella sea espejo donde mirarnos, que vivamos ese amor tan grande que tuvo y esa misericordia. Por eso le decimos hoy desde lo más profundo de nuestro corazón:

“Alégrate María de los Remedios, porque eres la mujer perfecta, más valiosa que las perlas; alargas tu mano al desvalido, tiendes tu brazo al pobre, en tus labios hay dulzura, sabiduría y amor. Eres bendita entre todas las mujeres, en ti no hay defecto alguno. Eres la sonrisa de Dios y la alegría de Dios. Alégrate María Madre de los Remedios, porque eres la llena de gracia, orgullo de la humanidad, la gloria de nuestro pueblo de Ibros. Alégrate María, eres el Evangelio vivo hecho Cristo en el corazón de todos los hombres de Ibros. Alégrate María, porque eres la llena de gracia, bendita entre las mujeres. Así sea.”

Gracias, D. Manuel, por estas palabras cargadas de emoción y amor a nuestra Madre María Santísima de los Remedios. Que Ella permita que pueda venir muchísimos años más a verla y a ver a su pueblo, Ibros, su casa.

Fotografía: María Remedios Rus

10 de mayo

Quinto día de novena

Con María rezamos por los jóvenes y por la Hermandad Virgen de los Remedios de Canena.

Preside y predica la Eucaristía el Rvdo. Sr. D. José Luis Martínez Poyatos, párroco de Nuestra Señora de la Encarnación de Peal de Becerro, de Nuestra Señora de los Remedios de El Molar y Arcipreste del Arciprestazgo de Cazorla.

Canto litúrgico: Coro Parroquial de Canena.

Habla D. José Luis en una extensa homilía de cómo la mejor manera de alabar a nuestra Madre es predicar la palabra de su Hijo, Jesús. A través del Evangelio y de las lecturas de la Palabra de Dios, nos recuerda cómo Jesús, en sus últimas palabras, nos habla del Amor, algo que todas las personas buscamos a lo largo de nuestras vidas.

Un amor como respuesta al amor de Dios que Jesús ha manifestado entregando su vida por nosotros. Como nos dice el Evangelio: "Si me amáis, guardaréis mis mandamientos". Y así lo hacemos porque lo amamos.

En Ibros el amor a la Virgen de los Remedios es infinito y la amamos todos los días del año. Contemplemos a nuestra Madre recordando que Ella estaba en oración junto a los Apóstoles, pidiendo por la llegada del Espíritu Santo. Ella nos acompaña en nuestras oraciones y debemos pedirle que venga a nosotros el don del Espíritu Santo.

Jesús nos invita al encuentro con su Madre desde que estaba clavado en la Cruz. Por eso Ella también desea el encuentro con nosotros, y en Ibros ese encuentro es permanente.

Pidámosle qué quiere Ella de nosotros, que nos ayude a permanecer en Ella y en el amor a su Hijo Jesús. Así sea.

Fotografía: María Remedios Rus

Hermandad Ntra. Sra. la Virgen de los Remedios de Ibros

11 de mayo

Sexto día de novena

Hoy rezamos con María por los grupos parroquiales.

Preside y predica la Eucaristía el Rvdo. Sr. D. Antonio José Morillo Torres, Párroco in solidum de San Bartolomé, Santa María, San Miguel y Santiago de Andújar y de Ntra. Sra. de la Cabeza de Viñas de Peñallana, y Consiliario Diocesano de Apostolado Seglar y Acción Católica.

Nos acompaña en el canto litúrgico el Dúo de Cuerda de Baeza.

Le hacemos una hermosa plegaria a la Virgen de los Remedios y una profunda acción de gracias al Señor a través del salmo proclamado en la Eucaristía: "Cantad al Señor un cántico nuevo". Las notas musicales del Dúo de Cuerda hacen que esta plegaria brote de lo más profundo de nuestro corazón.

El salmo nos recuerda que el Señor ama a su pueblo. Debemos cantarle con la certeza de que nuestro encuentro con Él siempre es gozoso y alegre. Cuando repetimos una y otra vez que el Señor nos quiere, terminamos por creerlo verdaderamente.

D. Antonio José comparte la imagen que más le conmueve de la Virgen de los Remedios: sus manos abiertas. En ellas ve a una Madre intercesora y orante, que presenta al Señor las alegrías, las plegarias y los sufrimientos de todos sus hijos de Ibros. Con sus manos elevadas nos enseña a rezar, a confiar y a dejar que Ella interceda por nosotros ante su Hijo. Su mirada permanece puesta en el cielo y, al mismo tiempo, en su pueblo, llevando hasta Dios todo lo que guardamos en el corazón.

También recuerda las palabras de San Bernardo: "De María nunca es suficiente". Una expresión que cobra un significado especial en Ibros, donde María es quien nos hace sentir familia, hogar y refugio; quien nos invita a agarrarnos de su mano en los momentos difíciles y quien da sentido a nuestra devoción. Como decía San Bernardo, de María cualquier cosa se nos antoja poco.

Hoy Ella nos invita a abrir nuestras manos, a elevar nuestra oración al cielo y a pedir que el Señor, por intercesión de nuestra Madre, se acuerde siempre de nosotros. Nos anima a elegir el amor de Dios como forma de vida, no solo durante estos días de Novena, sino todos los días de nuestra existencia.

Fotografía: María Remedios Rus

12 de mayo

Séptimo día de novena

Con María rezamos por los difuntos.

Preside y predica la Eucaristía el Rvdo. Sr. D. Jesús Díez del Corral Navío, párroco de San Agustín, Santa Bárbara y San Juan de Ávila de Linares, Director del Secretariado de Catecumenado de Adultos de la Diócesis de Jaén y Consiliario de la Fundación Amigos de Lolo.

Nos acompaña en el canto litúrgico Juglares.

Vivimos unos días llenos de solemnidad. Los ibreños tenéis la suerte de tener siempre a la Virgen de los Remedios, por eso no podéis tener temor ni queja, porque Ella es la que remedia. Ante cualquier necesidad o impedimento, Ella se pone de la mano de Jesús para ayudar y remediar.

Las lecturas de hoy nos hablan de miedo, cárceles y cepos, realidades que pueden recordarnos las dificultades que vivimos en la actualidad, como las guerras o los fenómenos naturales. Y aunque tengamos motivos para estar tristes, estamos llamados a cantar, orar y acudir a María Santísima de los Remedios.

Cuando sentimos desazón en el cuerpo, en el alma y en el corazón, debemos cantar para que el Señor ilumine y escuche nuestra voz en medio de las dificultades. Él permanece siempre con nosotros en el Espíritu del Amor, el Espíritu Santo.

María permanece junto al Espíritu de la Cruz, y el pueblo de Ibros continúa bajo su amparo. Que nuestro pueblo permanezca siempre protegido bajo su manto. Amén.

Fotografía: Hermandad Ntra. Sra. la Virgen de los Remedios de Ibros / María Remedios Rus

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